Comparar precios es necesario. Comparar sólo precios es insuficiente.
Dos soluciones pueden tener el mismo objetivo técnico y costos de entrada muy distintos. Pero también pueden exigir transportes diferentes, equipos de instalación, mantenimiento, stocks de reposición o frecuencias de reemplazo distintas.
El costo total de adquisición busca hacer visibles esas diferencias antes de convertir un precio aislado en una recomendación.